Apacible y silencioso,
acurrucado en el suelo
con admiración eterna
sentado está el perro.
Sus ojos son dos cristales
donde se espeja el reflejo
de un amor sin condiciones,
pensando está el perro.
El perro, que te acompaña,
en verano y en invierno,
compartiendo tus dolores...
soñando está el perro.
Es un amigo leal,
es tu compañero, abuelo,
aquel que no te abandona...
callado está el perro.
Cuando de día recorre
contigo, el rudo sendero,
en tu lento caminar...
sumiso está el perro.
Cuando tus ojos cansados
lo buscan, en el silencio,
él se levanta cansino...
atento está el perro.
Abuelo, cuando te quejas,
con ese dolor del miedo,
acurrucado y callado...
llorando está el perro.
Cuando tu mano temblona
le acaricia el negro pelo,
abre más grandes sus ojos...
velando está el perro.
jueves, 28 de agosto de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Acceder
|
Nueva Entrada
|
Configuración
|
Diseño
|
Edición HTML
|
Salir
No hay comentarios:
Publicar un comentario