Entre las nubes sangrientes
de un anochecer doliente
llevan a Cristo yaciente
los escasos caminantes.
que con pasos vacilantes,
portan al sepulcro a Cristo.
Ningún ojo humano ha visto
tal soledad y tristeza,
sobre mi corazón pesa
y a llorar no me resisto.
jueves, 21 de agosto de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Acceder
|
Nueva Entrada
|
Configuración
|
Diseño
|
Edición HTML
|
Salir
No hay comentarios:
Publicar un comentario