miércoles, 20 de agosto de 2008

41-La entrada de Jesús en Jerusalén

En Jerusalén, Señor,
te recibieron con palmas
¡Qué bonitas son las almas
cuando están llenas de amor,
de dulzura y de candor!
Entraste, Señor, triunfante;
mas mi vergüenza se espante
al recordar la traición
que originó la pasión,
cuando te tengo delante.

No hay comentarios:

Acceder | Nueva Entrada | Configuración | Diseño | Edición HTML | Salir