jueves, 21 de agosto de 2008

67-El descendimiento

En la tarde de la muerte
Señor, Divino Cordero
te bajaron del madero
dejando tu cuerpo inerte
en la que tuvo la suerte
de ser la Madre de Dios,
y así, fundidos los dos,
Hijo y Madre dolorosa,
el cardo se hizo rosa,
y el odio se hizo perdón.

No hay comentarios:

Acceder | Nueva Entrada | Configuración | Diseño | Edición HTML | Salir