En la noche tenebrosa
te llevaron ante Anás,
y no pensaron jamás
que tu cara esplendorosa,
Cristo de la Faz hermosa,
pudiera ser ultrajada
con la inicua bofetada
que te diera aquel sayón.
Señor, te pido perdón...
y vuélvenos tu mirada.
miércoles, 20 de agosto de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Acceder
|
Nueva Entrada
|
Configuración
|
Diseño
|
Edición HTML
|
Salir
No hay comentarios:
Publicar un comentario