Con las manos enlazadas
por el cordel del pecado,
Señor, te han abandonado,
y por las sendas sembradas
de nuestras culpas taimadas,
caminas con paso vivo,
por las que yo, necio, escribo
frases de falso placer,
sin notar tu padecer
cuando te llevan cautivo.
miércoles, 20 de agosto de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Acceder
|
Nueva Entrada
|
Configuración
|
Diseño
|
Edición HTML
|
Salir
No hay comentarios:
Publicar un comentario