miércoles, 20 de agosto de 2008

46-El cautivo

Con las manos enlazadas
por el cordel del pecado,
Señor, te han abandonado,
y por las sendas sembradas
de nuestras culpas taimadas,
caminas con paso vivo,
por las que yo, necio, escribo
frases de falso placer,
sin notar tu padecer
cuando te llevan cautivo.

No hay comentarios:

Acceder | Nueva Entrada | Configuración | Diseño | Edición HTML | Salir