¡Cuánto temor sentimos a la muerte!
que inexorable nos está acechando,
paciente, pero atenta y esperando,
y con su certero zarpazo fuerte
aniquila la vida, que gozando,
nos parece sentir que es nuestra suerte,
olvidando que esta vida es inerte,
y que al morir aquí, se está empezando
a vivir esa nueva vida eterna
donde todo es paz y todo es sublime,
donde no hay tormenta ni la galena
sopla, sino que el Dios que te redime
hace que en Tí, su dulzura se cierna.
¡Que la muerte no te rinda, te anime!
martes, 8 de julio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Acceder
|
Nueva Entrada
|
Configuración
|
Diseño
|
Edición HTML
|
Salir
No hay comentarios:
Publicar un comentario