-Mamita, yo quisiera
vestirme de nazareno-
dice a su madre, una noche,
un chavalillo travieso,
con señales en la cara,
de sus incansables juegos.
-Mi niño, lo que tú dices,
no está bien dicho, mi cielo.
El nazareno, no es traje,
no es seda ni terciopelo;
el nazareno es…
algo que se lleva dentro,
eso que imita al buen Cristo,
eso que te quema el alma,
con fuego de amor eterno.
El ser nazareno, niño,
es un honor, un misterio,
un no sé qué, que se lleva
desde el mismo nacimiento.
si tú te quieres vestir
con traje de nazareno,
debes de tener en cuenta
que has de vivirlo primero.
Has de conocer a Dios,
has de ser bueno, muy bueno,
has de tenderle la mano
al que te pida consuelo,
has de amar al que te injuria,
como lo amó el Nazareno,
y debes pensar, mi niño,
que Cristo es hermano nuestro.
Y ahora, mi niño, ¿quieres
vestirte de nazareno?
-Ahora no quiero vestirme,
ahora lo que quiero es…¡serlo!
A Antonio Julián Marín García, de su amigo
viernes, 25 de enero de 2008
15.-Dialogo del niño Nazareno
Copista
Unknown
Etiquetas:
Antonio Julián Marín García,
nazareno
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Acceder
|
Nueva Entrada
|
Configuración
|
Diseño
|
Edición HTML
|
Salir
No hay comentarios:
Publicar un comentario